El Vaso Portland: un enigma de cristal

File:Portland Vase BM Gem4036 n4.jpg

AUTOR: Anónimo
ESTILO: Grecorromano
CRONOLOGÍA: Época imperial (finales siglo I a.C- 20 d.C)
TÉCNICA: Vidrio tratado al estilo “camafeo”
LUGAR: British Museum

HISTORIA DE UN DESCUBRIMIENTO
El Vaso Portland es considerada uno de los vidrios romanos de mayor calidad que han llegado intacta hasta nosotros pero también uno de las más enigmáticas. Sobre la belleza de este vasija se ha escrito mucho puesto que existen varias interrogantes que han traído de cabeza a los especialistas.
La primera de ellas es ¿dónde se encontró realmente?

Las primeras noticias de su hallazgo son del siglo XVI en el interior de la tumba de Alejandro Severo, el emperador más joven de la Historia de Roma. En esa época también se hicieron destacados descubrimentos de obras romanas, como por ejemplo el Laoconte, de la que fue testigo el mismo Miguel Ángel, y no es de extrañar que sea cierto.
Pero a partir de entonces cambió de manos en varias ocasiones, así aparece catalogada en la colección del cardenal del Monte y más tarde, entre las posesiones de la influyente familia Barberini.
Según sabemos, en el siglo XVIII perteneció al embajador inglés en Nápoles, William Hamilton, quien decide venderla a la condesa de Portland, Margaret Cavendish Bentick, famosa por ser una de las mujeres coleccionistas más destacada de su época, entre sus pertenencias se incluían objetos de varios continentes que ella misma se encargó de catalogar con gran detalle. Su descendiente, el tercer duque de Portland, al que se debe el nombre de la pieza, la entregó finalmente en 1810 al Museo Británico donde actualmente podemos disfrutarla.
CRONOLOGÍA DUDOSA
Hay varias teorías al respecto y un encendido debate que parece calmado en los últimos años. El hecho de no haberse encontrado suficientes ejemplos de este tipo de trabajo en vidrio de época romana ha levantado sospechas sobre su autenticidad y además la técnica utilizada en su elaboración, que es muy compleja, no se ha conocido hasta hace poco.
Por ejemplo, el experto en arte antiguo J. Eisenberg, aseguraba en 2003, que la vasija Portland era una copia renacentista del siglo XVI. Su teoría revolucionó el mundo del arte y el Museo Británico, tuvo que desmentir rápidamente tal afirmación, puesto que la pieza era una de las principales atracciones de su colección.
Según la teoría más aceptada a fecha de hoy, estaríamos ante una vasija de época imperial (finales siglo I a.C- 20 d.C), y no de un fraude, siendo por tanto una obra original romana.
Detalle del Vaso Portland, Museo Británico
Si observamos detenidamente, la pieza es de una belleza singular. La técnica empleada imita el trabajo del camafeo, que en la antigüedad suele realizarse sobre piedras semipreciosas como el jaspe o el ágata.
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Camafeo romano, siglo IV d.C

En el caso del Vaso Portland, no estamos hablando de una piedra natural sino de vidrio, mucho más delicado y frágil.

File:Portland Vase BM Gem4036 n3.jpg
Mediante la superposición de dos tonos, azul y blanco, el vidrio queda unido durante el proceso de soplado. La parte externa se talla con distinta intensidad para dejar al descubierto la capa interior y conseguir un delicado relieve cromático entre el fondo y las figuras, similar al “sfumatto”

INTERPRETACIÓN DE LAS ESCENAS
Este aspecto sigue sin aclararse del todo, se han hecho múltiples interpretaciones pero todavía no existe un consenso entre los investigadores.
A primera vista, las figuras se distribuyen en dos escenas principales por toda la base de la pieza que parecen recrear temas mitológicas o alegóricos, y que podrían estar relacionadas entre sí.

No podemos decir con claridad si representan dioses o humanos, puesto que no llevan sus atributos característicos y los rostros están idealizados, lo que dificulta la identificación de los personajes. Este fue uno de los argumentos más utilizados para sospechar de su autenticidad.
Algunas especialistas creen ver una alegoría del nacimiento de París, la guerra de Troya e incluso la fundación de Roma, todas ellas relacionadas con la glorificación del emperador Augusto, mientras que otros identifican una escena mitológica relacionada con el amor y el matrimonio.

portland vase imagery - side 2

Grabado colección de Rakow Research Library (The Corning Museum of Glass)

Por ejemplo, la interpretación más aceptada en la imagen superior donde aparecen cuatro personajes es la del nacimiento del emperador Augusto.
En la escena podemos ver al dios Cúpido portando el arco y la flecha, situado sobre la figura femenina recostada en la parte central. Según la leyenda, la madre de Augusto, Atia,cuando estaba en el templo de Apolo, fue visitada por el dios en forma de serpiente mientras dormía y la dejó embarazada. De esta unión nacería el futuro Augusto, identificado con el joven que aparece a la izquierda, esto concuerda con la tradición común entre los emperadores romanos de buscar una descendencia divina. En lado derecho, estaría representada la figura del dios Neptuno, al que se le atribuye la victoria decisiva de Augusto sobre Marco Antonio y Cleopatra, en la batalla de Accio en el 31 a.C.
Este detalle podría indicar la fecha aproximada de la fabricación de la pieza pero existen dudas.
 File:Portland Vase BM Gem4036 n7.jpg

OTRAS CURIOSIDADES DE LA OBRA
A finales del siglo XVIII, el alfarero Josiah Wedgwood famoso por introducir la máquina de vapor en la industria cerámica,realizó varias copias de la pieza por encargo del duque de Portland. En realidad, no siguió la misma técnica del vidrio romano, sino una modalidad denominada “jasperware”, una especie de delicada porcelana de color azul mate producida en serie y muy usada por los artistas neoclásicos del momento.

El éxito de estas copias hizo muy popular la pieza desde entonces.

File:Portland Vase V&A.jpg

Copia del Vaso Portland. J.Wedgwood, 1790

Además la vasija Portland, ha sufrido múltiples daños a lo largo de estos últimos siglos, entre ellas varias facturas importantes. El momento más dramático ocurrió en el propio museo, cuando en 1845 un joven borracho la tiró por accidente y la pieza quedó rota en mil pedazos. Fue necesario un arduo y delicado proceso de restauración para poder exponerla de nuevo.
Afortunadamente, hoy en día puedes disfrutar de la belleza de esta pieza única entre las vitrinas del Museo Británico en Londres.
Te aconsejo su visita!

Fuentes: http://www.es.noticias.yahoo.com por Javier García Blanco/ http://www.cmog.org
Imágenes: Wikipedia Commons

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