Liebre joven. Alberto Durero

La joven liebre de DureroTitulo: Liebre joven (Museo Albertina, Viena)
Autor: Alberto Durero
Cronología: 1502
Estilo: Renacimiento europeo
Técnica: acuarela y guache sobre papel

Esta famosa obra convertida en la mascota “no oficial” de Vienna, fue realizada por Durero a comienzos del siglo XVI y desde entonces ha fascinado a todo aquel que haya podido verla.

La increíble capacidad del artista para recrear el pelaje del animal, conseguida mediante el trabajo de luces y sombras sobre manchas de color tostado, es asombrosa, y han convertido la obra en uno de los máximos ejemplos del naturalismo renacentista.

Durero realizó un profundo estudio de observación del natural y con una gran maestría logró plasmar cada uno de los pelos en pequeñas pinceladas sueltas, marrones, negras o blancas que superpuso pacientemente sobre su cuerpo.

La fascinación que supone observar esta joven liebre incluye detalles tan sorprendentes como ver reflejada en su ojo derecho la luz procedente de una ventana. Este recurso, bastante frecuente durante el Renacimiento, fue recreado por Durero como prueba de su virtuosismo pictórico y le dan una gran viveza a la mirada.

Detail_oeil_du_lievre_de_DurerSin duda, el detallismo es sobrecogedor y el espectador queda fascinado comprobando cómo el animal cobra vida ante nuestros ojos.

La frágil obra realizada sobre un pequeño trozo de papel, se ha conservado en buenas condiciones hasta la fecha gracias a los minuciosos cuidados de los conservadores.

Esto supone que no sea expuesta con la frecuencia que el público desearía puesto que, para preservarlo de un deterioro irreperable, pasa la mayoría del tiempo oculto en los fondos del Museo Albertina de Viena en condiciones especiales de humedad.

Se pudo ver brevemente en 2014, tras diez años en los sótanos de la entidad, y la próxima vez que tengamos la suerte de admirar esta pequeña obra maestra será en 2018. A partir de entonces volverá a ser retirada de las vitrinas del museo.

Tal es la demanda de visitante, que las autoridades han accedido a realizar la digitalizado la imagen a través del proyecto Google Cultural Institute Gigapixel image.

Gracias a las nuevas tecnologías podremos disfrutar de esta encantadora acuarela sin miedo a perdera para siempre.

Imagen: http://www.albertina.at/ Google Proyect

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Arte funerario: El retrato de momias

File:Fayum-02.jpg El arte funerario es una de las manifestaciones más antiguas del ser humano. Desde la Antigüedad, el mundo de los muertos ha sido una preocupación constante y se han realizado magníficas obras relacionadas con la muerte.

Uno de los ejemplos más destacados lo encontramos en Egipto y las pirámides de Guiza, realizadas por los farones durante el III milenio a.C.

Los egipcios creían en la vida de ultratumba y realizaban complejos rituales funerarios como la momificación. Esta técnica de conservación de los cuerpos, tenía como objetivo evitar la putrefacción para que el alma del difunto (ka) pudiera volver y disfrutar así de la Otra Vida.

Las momias podían cubrirse con una máscara funeraria, a veces realizadas en oro como la encontrada por Howard Carter en la tumba de Tutankamon, y se introducían en varios sarcófagos de madera para protegerlas de la luz.

Esta costumbre de momificar a sus muertos continuó durante siglos en la región incluso bajo la dominación romana, cuando se unieron a las nuevas creencias religiosas. En este contexto es cuando aparece un tipo de arte funerario denominado “retrato de momias“.

La mayoría de estos retratos fueron hallados en el yacimiento de Al Fayum (al sur del Delta del Nilo), de ahí su denominación, y se han fechado en torno al siglo I y II d.C

De una calidad excepcional, son uno de los pocos ejemplos de pintura del mundo antiguo conservados hasta la actualidad gracias a las condiciones climáticas proporcionadas por el desierto.

Sabemos que la influencia de este tipo de obras se mantuvo en la zona como vemos en los ejemplos del arte copto, y sobre todo, fueron imitadas por los iconos de época bizantina (siglo VI)

Icono de Cristo. Monasterio de Santa Catalina de Sinaí. siglo VI

Las pinturas de Al Fayum, de los que existen unos 1.000 repartidas entre distintas colecciones de Egipto, Francia, Reino Unido o EE.UU, fueron descubiertas a finales del siglo XIX por el arqueólogo británico Flinders Petries en las necrópolis de Rubaiyat y Hawara.

Desde el principio, sorprendieron a los expertos porque suponían un nuevo modelo de arte funerario desconocido hasta el momento. Las tablas pintadas estaban colocadas sobre la cabeza del difunto entretejidas entre las bandas de lino de su mortaja y llaman la atención por ser retratos llenos de gran belleza y naturalidad.

Esto ha hecho pensar a los investigadores que pudieran ser realizados durante la vida del difunto y que posteriormente, fueron colocados sobre su momia. En este sentido, se han encontrado piezas con retoques y añadidos de oro que podrían justiticar esta teoría aunque aún no se ha confirmado.

Análisis artístico

Las pinturas realizadas sobre finas tablas de madera o lienzo, son una mezcla de estilos grecorromano y egipcio que reflejan la complejidad cultural de la región en esa época.

La momificación seguía siendo el método tradicional de enterramiento de las clases más elevadas que mantienen la tradición antigua de la creencia en el Más Allá, pero al añadir a las momias un retrato de estilo naturalista reflejan la evidente influencia del mundo grecorromano.

Para su realización se usaron dos tipos de técnica pictórica.

Por un lado, la conocida como encúastica,  muy utilizada por griegos y romanos, que consiste en una pintura realizada con la mezcla de pigmentos naturales, cera de abejas caliente y resinas con las que se impregnan la tabla.

Retrato de un joven que la inscripción identifica como Eutyches.siglo II dC (Metropolitan Museo of Art)

El resultado del uso de la encáustica es una pintura densa y pastosa de gran calidez cromática que puede ser aplicada con pincel para los detalles de ojos, barbas y cabellos, o con espátula, permitiendo el uso de veladuras muy características.

La otra técnica es la pintura al temple, donde los pigmentos son aglutinados con una grasa animal como el huevo y que se hizo muy frecuente en Europa durante la Edad Media.

En cuanto a su composición, los retratos de momias presentan siempre el rostro del difunto de frente o ligeramente inclinados, con una mirada penetrante de ojos abiertos y melancólicos. Situados frente a ellos, el espectador puede sentir la “vida” que proyectan como un lazo invisible desde el otro mundo.

File:Mummy Portrait of a Man - Google Art Project.jpgRetrato de hombre. Pintura encáustica, siglo I d.C

Son frecuentes los rostros de hombres y mujeres jóvenes, seguramente fallecidas durante el parto, todos ellos ataviados con vestimentas y joyas de estilo romano. Así, los collares con forma de media luna recuerdan a la diosa Selene, la estrella de siete brazos identifican al sacerdote de Serapis o la capa militar, a los oficiales del ejército.

Estos atributos demostrarían que los retratados formaban parte de una élite social enriquecida, y seguramente pertenecientes a los linajes griegos asentado en la región desde época de Alejandro Magno.

Controversia sobre su originalidad

A primera vista estas pinturas parecen una serie de retratos individuales y originales, de personajes que existieron realmente y que han conseguido sobrevivir a la muerte gracias a esas imágenes.

Pero nuestra visión cambia cuando analizamos las piezas en su conjunto.

Si diponemos los retratos de momias unos junto a otros, podemos darnos cuenta que los modelos y las proporciones se repiten.

Observando detenidamente, los rostos se parecen demasiado entre sí, mostrando casi todos ellos caras ovaladas de nariz estrecha y peinados similares. En algunos casos, incluso portando joyas y tocados idénticos.

Es evidente, que los artesanos intentaron personalizar los rostros añadiendo distintos tipos de barba o pequeños detalles como el sombreado en la piel para darles mayor realismo, pero demostrarían que este tipo de obras funerarias tuvo una producción masiva siendo necesario utilizar trucos pictóricos para agilizar el trabajo.

El contexto histórico de las pinturas

Este arte funerario tan original surge durante el siglo I d.C cuando Egipto se encontraba bajo la órbita del mundo romano, como una provincia más de este enorme imperio que controlaba el Mediterráneo.

En las tierras del norte, se había asentado una amplia comunidad grecorromana que dejaría su influencia cultural y artística en la sociedad egipcia, convertida desde entonces en una compleja síntesis del mundo ancestral y clásico que alcanzaría su máximo esplendor en el siglo II.

Como demuestran estos retratos de momias, las costumbres religiosas terminaron transfomándose junto con la sociedad pero mantuvieron el mismo significado profundo que en época de los faraones.

Fuentes: http://www.britishmuseum.org

Rembrandt, Van Rijn

 rembrandt_1640
Rembrandt van Rijn es considerado el máximo representante del Barroco europeo del siglo XVII, un autor de una personalidad irrepetible que inspiró a otros artistas más allá de su época.

Nacido en Leyden (Países Bajos) en 1606 dentro de una humilde familia, recibe una completa formación humanística en la universidad de la ciudad que sin embargo abandona pronto por su afición al arte.

Viaja a Amsterdam donde entra a trabajar en el taller de un maestro local recibiendo allí las influencias estilísticas del momento, sobre todo procedentes de Italia, como el tenebrismo puesto de moda por Carvaggio.
En poco tiempo adquire tal destreza técnica que pudo independizarse y tener su propio taller a la temprana edad de 22 años.

Rembrandt trabajó incansablemente no sólo como pintor sino también como grabador y dibujante, y supo introducir una serie de novedades a la pintura europea de su época que le convirtieron en un revolucionario.

Sus lienzos destacan por el profundo estudio de la luminosidad, conseguido gracias a una pincelada pastosa y a una iluminación misteriosa y simbólica, mientras que la influencia carvaggesca dio paso a una característica pintura personal y dramática.

Tambien fue un innovador en los temas de sus lienzos, sobre todo en las escenas religiosas donde supo aportar una visión íntima, personal y cercana, lejos de la magestuosidad de otros autores del momento. Utilizó a su propia familia como modelo y no es extraño ver el rostro de su querida esposa Saskia o de su hijo Titus como personajes bíblicos.

Pero lo que realmente lo convierte en un genio de la pintura de todos los tiempos son sus retratos.

Introdujo un modelo de retrato colectivo que rompía con toda la tradición europea anterior y supuso un éxito artístico y social, y en sus autorretratos, de los que realizó numerosos ejemplos durante toda su vida, nos muestra con una cercanía magistral el inexorable paso del tiempo.
rembrandt

Gozó de un gran reconocimiento en vida y su fama le hizo tener numerosos encargos que le reportaron enormes beneficios.

Muy popular entre la burguesía holandesa, los más adinerados requerían sus servicios encargándole obras de carácter mitológico y religiosos, de pequeño formato,y sobre todo, retratos.

Rembrandt había conseguido depurar una técnica basada en el realismo y su pincelada sabía captar el alma de los retratados con gran detallismo reflejando la fuerza interior del personaje.

Gracias a su enorme fortuna, pudo convertirse en un importante coleccionista de arte y antigüedad, sobre todo de pintura flamenca, aunque su gusto por la ostentación le terminarían llevando a la ruina teniendo que vender la mayoría de sus piezas.

Fue la última etapa de su vida cuando sufrió cierta decadencia siendo testigo de la muerte de su esposa Saskia y de varios de sus hijos.
Sin embargo, este sufrimiento no le impidió alcanzar su máxima calidad artística justo en esta época, con cuadros de escenas sosegadas e íntimas llenas de emoción.
Muere en Amsterdam en 1669  a la edad de 63 años.
OBRA PICTÓRICA
De su primera época destacan obras de temática bíblica o alegórica donde los personajes aparecen con vestimentadas orientales de recargados brocados como vemos en “La presentación de Jesús en el Templo” (1631) de marcado realismo naturalista y con un destacado claroscuro conseguido mediante focos de luz que hacen resaltar al grupo principal de la escena.
Presentación de Jesus en el Templo, Rembrandt 1631.
Después de su traslado a Amsterdam, con un estilo consolidado y con un enorme prestigio como pintor, encontramos sus trabajos más conocidos la mayoría de ellos retratos colectivos.
Este tipo de obras tuvo una gran demanda entre los gremios de comerciantes holandeses que gustaba de verse retratados como miembros honorables de una sociedad democrática.
La lección de anatomía del doctor Tulp, 1632

Pintado con sólo 25 años, este retrato en grupo es considerado una obra maestra por su extraordinaria veracidad y profundidad psicológica.

En este lienzo se representa al doctor Nicolae Tulp practicando una lección de anatomía sobre el cadáver de un hombre y ante la mirada atenta de sus discípulos que se disponen alrededor de él en un grupo compacto. Este será un recurso innovador para la época, puesto que anteriormente este los retratos grupales siempre se disponían en filas yuxtapuestas.

A esto se añade el tratamiento de los rostros de gran realismo, donde el artista realiza un interesante estudio psicológico de cada uno de los personajes. Al fondo de la escena, uno de los discípulos de Tulp nos mira directamente haciéndonos partícipes del momento siendo este uno de los recursos más novedosos del cuadro.

El tratamiento de los contrastes de luz y sombra son de influencia carvaggesca y le confiere un gran dinamismo a la obra demostrando la perfección técnica que había adquirido ya el joven pintor por esa época.

 La ronda de noche (1642)

De nuevo un retrato colectivo realizado por encargo de la hermandad de arcabuceros de Amsterdam.

Esta vez la escena es al aire libre, y al contrario de lo que pudieramos pensar no es una escena noctura, sino que el aspecto que ahora tenemos del lienzo está provocado por la degradación de los pigmentos por el paso del tiempo. Cuando fue pintado recibió el nombre de “La milicia del capitán Frans Cocq” y fue en el siglo XIX cuando cambió por el que se identifica en la actual.

En primer plano, encabezando la marcha aparece el comandante dando órdenes a su lugarteniente, en segunda fila, el resto de personajes que se agolpan agitando sus picas y lanzas con un fuerte dinamismo. Esta disposición de figuras en movimiento fue toda una revolución para la época, rompiendo la jerarquía de los personajes a cambio de la unidad de la escena.

Los Síndicos del gremio de pañeros (1661, Rijksmuseum, Amsterdam)
Fue un encargo de la Corporación de Fabricantes de Paños de Amsterdam, que como en otras ocasiones, querían ver su retrato para adornar la sede del gremo de artesanos.
Los protagonistas orgullosos de su oficio son representados fielmente sentados alrededor de una mesa, pero desde una perspectiva baja, que Rembrandt trabajó concienzudamente puesto que el lienzo iba a ser colgado en una zona alta de la sala. Esto hace destacar las figuras sobre el fondo que en este caso no es tan oscuro como en lienzos anteriores y donde la pincelada es más tosca.
El autor firmó su obra en dos ocasiones: en la partes superior de la pared y en el tapete de la mesa.
La novia judía (1665)

Este cuadro ha tenido múltiples interpretaciones a lo largo de la historia, los personajes se han identificado con la pareja bíblica de Isacc y Rebeca en los rostros de su hijo Titus y su novia, pero nada es concluyente. Sin embargo todos coinciden en que esta obra, de pincelada gruesa y de fuerte claroscouro, es la representación universal del amor en pareja, cálido, íntimo y maduro.

Al final de su vida, arruinado por las deudas y testigo de la muerte de varios hijos, la pintura de Rembrandt se hizo más sombría. Su vida solitaria se refleja en los lienzos donde predomina los espiritual y la instrospección psicológica.

El regreso del hijo pródigo. Rembrandt, 1669

Los últimos autorretratos consiguen transmitirnos esa soledad de forma inigualable. La mirada profunda y sabia de un Rembrandt anciano, nos invade desde las sombras cálidas y doradas, y nos muestran un pintor que ha alcanzado la plenitud artística.

Rembrandt-self-portrait-age-63-NG221-c-face-halfAutorretrato a la edad de 63 años (1669)
Fuentes:
“El Barroco en Europa” (Antonio Martinez Ripoll)/Historia del Arte. VV.AA Editorial SM/www.rijksmuseum.nl/www.mauritshuis.nl/

Sofonisba Anguissola, la pintora olvidada

anguissolaAutorretrato, 1556

Hoy vamos a descubrir a una increíble pintora que disfrutó de un enorme éxito durante el Renacimiento pero que sería olvidada por la Historia del Arte tras su muerte.

Se trata de Sofonisba Anguissola.

Nacida en 1530, dentro de una familia noble del norte de Italia, recibió junto a sus hermanas, una amplia educación artística que incluía estudios de dibujo y pintura, así como en otras muchas artes reservadas a las clases altas.

Retrato de la familia Anguissola, el padre Amilcare, su hermana Minerva y su hermano Asdrúbal, 1558

En sus comienzos, la joven se formó en el taller de Bernardino Gatti, donde fue descubierta por Giorgio Varsari, que reconoció en ella la calidad como artista.

Su trabajo llegaría a oídos del Miguel Ángel, que quedaría sorprendido por las dotes de nuestra pintora a la que incluso enviaría algunos bocetos para ayudarla en su formación.

Sabemos que Vasari la menciona en su obra “Las vidas de los más excelentes pintores, escultores y arquitectos”  diciendo de ella:

Anguissola ha mostrado su mayor aplicación y mejor gracia que cualquier otra mujer de nuestro tiempo en sus empeños por dibujar; por eso ha triunfado no sólo dibujando, coloreando y pintando de la naturaleza, y copiando excelentemente de otros, sino por ella misma que ha creado excelentes y muy bellas pinturas.

Formada como retratista, Sofonisba viajó a la corte española de Felipe II, gracias a la invitación del duque de Alba donde se instaló desde 1559 a 1573. Llegó a a España con 27 años para convertirse en dama de compañía de la nueva reina, Isabel de Valois.

El monarca admiraba la obra de la pintora italiana y le encargó varios trabajos, convirtiéndose por entonces en profesora de pintura y retratista de la corte.

A la muerte de la reina, siguió manteniendo el favor del rey que le encargo la educación de las pequeñas infantas: Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela.

Retrato de las infantas Isabella Clara Eugenia and Catalina Micaela, 1570

Tras abandonar la corte española, casó y enviudó en varias ocasiones estableciendo su residencia en Sicilia, Génova y finalmente en Palermo.

Es allí donde tenemos las últimas noticias de ella,  el pintor Antonio Van Dyck pudo verla a la edad de 93 años y según nos cuenta seguía siendo una mujer vigorosa y de genio chispeante.

Autorretrato, 1610

OBRA PICTÓRICA

Pintora de estilo clásico, su obra estuvo centrada sobre todo en los retratos cortesano donde gustaba de colocar ciertos objetos que reflejaran el carácter del retratado.

Además de estos, le pertenecen una buena colección de autorretratos, de los que se han conservado 16 lienzos. En ellos aparece demostrando su formación artística (pintando, tocando el espinel) y vestida con caros ropajes propios de la nobleza.

Anguissola Sofonisba (Italian painter, 1530s-1625) Self Portrait g

En la corte española, su obra recibiría influencias de los principales artistas que trabajaban en España en ese momento, pero supo mantener su propia forma de entender la pintura caracterizada por el modelado de las figuras a través de una pincelada sutil y una iluminación difusa que suele envolver a los personajes.

Los representa casi de frente al espectador y con una mirada directa, conectando ambos mundo emocionalmente.

La fama de la que disfrutó en vida no se corresponde con su reconocimiento posterior a pesar de la calidad de su trabajo.

Nunca dispuso de un taller oficial, como sí tuvieron pintores masculinos del momento, y su posición social le impedió firmar la autoría de los lienzos.

Desgraciadamente, a esto se añade que muchos de los retratos que hizo a la nobleza española se perdieran en el incendio del Alcázar de 1734. Sólo se conservan uno pocos, entre ellos el famosos retrato de Felipe II conservado en el Museo del Prado.

El monarca es retratado con sus vestiduras negras, sombrero y el Toisón de Oro. En la mano izquierda porta un rosario, en alusión no sólo a su devoción católica sino a la Fiesta del Rosario, que se celebraba cada primer domingo de octubre conmemoraba la Victoria de Lepanto de 1571. Al parecer, Sofonisba retocó el cuadro cambiando la disposición de la mano derecha (antes estaría sobre el Tosión de Oro) para enparejarlo con el retrato de su nueva esposa, Ana de Austria.

La reina Ana de Austria

Retrato de Ana de Austria, 1573

Tras su muerte, la mayoría de sus obras fueron atribuidas a otros pintores de la época, como en El retrato de la niña con el enano asignada a Alonso Sánchez Coello, pintor encargado de las colecciones reales en esa época, o el retrato de Felipe II (Prado) y el de su esposa, Isabel de Valois, que desde el siglo XVII se creyeron erróneamente realizados por Juan Pantoja de la Cruz.

Retrato de Isabel de Valois sosteniendo un retrato de Felipe II, 1561-1565

Una de las autorías más controvertidas relacionadas con Sofonisba es la referida a lienzo conocido como La dama del armiño. Hasta ahora, los expertos han creído que el retrato fue pintado por El Greco, pero hace unos años apareció una corriente crítica con esta atribución considerando que la obra pertenece realmente a manos de nuestra artista, subrayando la semejanza entre el retrato en cuestión y el de la infanta Catalina Micaela del Museo del Prado, que sí es suyo.

La dama del armiño, Infanta Catalina Micaela o Jerónima de las Cuevas. Pollock House (Glasgow)

El error sobre este retrato no sólo afecta a su autor sino también al personaje y el título de la obra.

La joven en realidad no lleva un armiño sobre sus hombros, sino una pieza de piel conocida como “bohemio“, que en este caso es un pelo de lince. Este tipo de piezas comenzó siendo una prenda masculina y posteriormente, fue utilizada también por las mujeres de clase alta.

1585-Catalina Micaela

Catalina Micaela, 1585

De las pocas obras que fueron firmadas por Sofonisba Anguissola la más famosas es  “El juego de ajedrez“, realizada en 1555 antes de viajar a España.

La partida de ajedrez, 1555. Museo Narodowe de la ciudad de Poznan (Polonia)

La escena presenta a las tres hermanas Anguissola jugando al ajedrez en un paisaje boscoso mientras son observadas atentamente por su criada que aparece desde un ángulo del lienzo. La tabla de ajedrez es el centro del cuadro alrededor del cual se disponen las figuras.
Sofonisba pudo elegir este juego para demostrar la buena educación y cultura de su familia, puesto que jugar al ajedrez era considerado propio de las clases más acomodadas.
Hay otros detalles que nos sitúan en un ambiete aristocrático, por ejemplo, los exquisitos ropajes de brocados que llevan las jóvenes o la bella alfombra turca colocada bajo el panel de ajedrez.
Durante el Renacimiento este tipo de tejidos se traían de Oriente Medio y eran muy solicitados por las clases adineradas europeas.
En el borde del tablero aparece la fecha de la obra y la firma de la pintora:
SOPHONISBA ANGUSSOLA, VIRGO, AMILCARIS FILIA, EX VERA EFFIGIE TRES SUAS SORORES ET ANCILLAM PINXIT. MDLV

Pero la más enigmática de sus pinturas es la titulada: Vecellio pintando a Sofonisba (Pinacoteca de Siena)

En este caso estamos ante un “doble retrato” . Por una parte, el pintor Vecellio, hijo de Tiziano, y por otra, la protagonista de su obra la misma Sofonisba.

El juego de miradas de los personajes y su disposición tienen una gran complejidad, ambas figuras simulan estar ante un espejo que las refleja y que incluyen al espectador como parte de la escena.

Este recurso revolucionario, demostraría la calidad técnica de la pintora italiana.

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Vecellio pintando a Sofonisba (Pinacoteca de Siena)

En los últimos años se ha ido recuperando la figura de esta interesante artista italiana, tal es así, que varios museos han tenido que cambiar la información de los lienzos expuestos para incluir el nombre de su verdadera autora: Sofonisba Anguissola.

Fuentes: http://www.museodelprado.es/ http://www.museosenfemenino.es/www.mclink.it/www.cuadernodesofonisba.blogspot.com

¿Cómo se comenta una obra pictórica?

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Hoy vamos a conocer cómo se realiza correctamente un comentario de obra pictórica, es decir, cómo enfrentarnos al análisis de un cuadro.

Desde un punto de vista estético, las pautas a seguir para acercarnos a una obra pictórica y realizar un comentario se pueden resumir en:

OBSERVAR LA PINTURA Y DESCRIBIR LA ESCENA
Parece algo muy simple pero en realidad es lo primero que debemos hacer.

  • ¿Qué representa la obra?
  • ¿Qué elementos se ven? ¿Animales, personas, paisajes…?
  • ¿Qué simbología tienen?
  • ¿Quiénes son los personajes representados?
  • ¿Cómo van vestidos y qué atributos llevan?
  • ¿Existe un personaje principal?
Muchas de éstas cuestiones no son fáciles de responder a simple vista, pero mira detalladamente, fíjate en los motivos más destacados si los hay.
A lo mejor no reconoces al personaje protagonista de la obra pero seguro que podrás decir a qué época pertenece su vestuario.
Evidentemente un traje espacial no puede aparecer en una pintura veneciana del siglo XVI.
EN CADA PINTURA PREDOMINA UN TEMA
La lista de temas es muy amplia pero los principales son: históricos, religioso, mitológicos, paisajísticos, abstractos,…
  • ¿Qué tipo de tema representa nuestra obra?
LA TÉCNICA PICTÓRICA EMPLEADA.
Las técnicas pictóricas se pueden clasificar en:
  • Pintura al temple: pintura diluida en una proporción de agua, huevo y aceite
  • Pintura al óleo: pintura diluida en una proporción de aceite de linaza
  • Acuarela: pintura mezcla de goma arábiga y agua
  • Pintura acrílica: pintura realizada con pigmento sintéticos
EL MATERIAL SOBRE EL QUE SE HA REALIZADO LA OBRA
El soporte donde se ha realizado la obra es uno de los aspectos más importantes y decisivo a la hora de su conservación y nos puede ayudar también a datar la pintura.
Se pueden clasificar en:
  • Pintura al fresco, está realizada sobre un muro o un pared y esto impide que pueda ser traslada.
  • Pintura sobre lienzo, es la realizada sobre una tela preparada sobre un marco de madera y es una de las pinturas más comunes.
  • Pintura sobre madera, suelen componer retablos y es muy frecuente durante la Edad Media para representar motivos religosos.
  • Pintura sobre papel,  está realizada sobre papel o pergamino usando técnicas cómo el carboncillo o la acuarela.
COMPOSICIÓN DE LA OBRA
Ahora debemos analizar la disposición de los elementos de la obra pictórica, es decir, cómo se situan de distinta manera en la escena.
Si están aislados o formando grupos. En este sentido, puede predominar la línea horizontal, vertical o las diagonales.
LA ILUMINACIÓN Y LOS COLORES DE LA OBRA
La iluminación puede provenir de un foco de luz (originando contrastes de luces y sombras) como por ejemplo una ventana o la luz de una vela.
Esta técnica es muy utilizada en la corriente tenebrista que inició la obra de Carvaggio y que caracterizó la pintura barroca europea de principios del siglo XVII.
Pero también puede ser una iluminación uniforme cuando la luz no resalta ningún aspecto concreto.
En cuanto a los colores frecuentes en pintura, podemos clasificarlos en: claros, suaves, oscuros, brillantes, contrastados, etc…
LA PROFUNDIDAD Y EL VOLUMEN
Las pinturas pueden ofrecer sensación de profundidad cuando aprecian paisajes al fondo y las figuras y objetos tienen volumen.
En otras ocasiones, pueden ser pinturas planas, sin fondo y donde predomina lo lineal con falta de volumen como propuso en la mayoría de sus obras, el pintor francés Henri Matisse.
EL MOVIMIENTO
Las pinturas pueden producir sensación de movimiento cuando las figuras parecen caer o inclinarse sobre el plano mediante líneas ondulantes.
Este es uno de los estilos más reconocibles que podemos ver por ejemplo en la obra de Vicent Van Gogh.
En otras ocasiones, predomina un ambiente de quietud, con personajes estáticos y líneas más rígidas.
La noche estrellada.Van Gogh, 1889
tmp_8a6012a81f39064460678d4d5413c03dEl Ángelus de Millet, 1857 y 1859
EL AUTOR Y SU CONTEXTO HISTÓRICO
Este sería el último aspecto a comentar en una obra pero no debemos olvidarlo.
En muchas ocasiones las pinturas son muy reconocidas y por tanto será fácil encontra su autor, pero otras veces podemos tener serias dificultades para saber quién la realizó e incluso pueden llegar a ser obras anónimas.
Hay que tener en cuenta que antes del Renacimiento (siglo XV) los pintores eran considerados meros artesanos y conocemos muy pocos autores de esa época que autentificaran sus obras.
No obstante, el contexto histórico pude ayudarnos a descubrir los pequeños detalles que se ocultan tras una pintura de autor desconocido.
Observando la forma de vestir de los personajes, la técnica utilizada o incluso el mobiliario podemos descubrir la época en que fue realizada la obra y no  cometer un error.
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LA INTERPRETACIÓN HISTÓRICA
Para finalizar, añadir que la pintura es una importante fuente de documentación histórica.
Es el reflejo de una época, puesto que los pintores como artistas son hombres o mujeres de su tiempo” inmersos en una realidad histórica y social concreta, de la que no puede escapar.
Al realizar un cuadro, reflejan de forma más o menos conscientes el contexto en el que vive, las ideologías y creencias de sus contemporáneos, siendo muy difícil que puedan evitar su influencia.

En cuanto a la interpretación histórica de un cuadro, debemos determinar si estamos ante una escena alegórica o realista, es decir, si ha sido realizada de forma objetiva o por el contrario es una imagen idealizada

Incluso podemos reflexionar sobre el valor de ese cuadro como registro de un acontecimiento del que no tenemos otras fuentes, es la llamada “pintura histórica“, que se convierte en importante instrumento de conocimiento antes de la aparición de la fotografía en el siglo XIX.

corona-josefinaLa consagración de Napoleón. Jean Louis David, 1807.

Sin embargo hay que reconocer que muchos pintores han sido “visionarios” y han cambiado las formas de representar la realidad que les rodea de una forma única.
Un ejemplo lo encontramos en Miguel Angel reconocido como uno de los mayores artistas de todos los tiempos, fue un incomprendido en su época por el estilo de sus pinturas, robustas y demasiado masculinas.
En su famosa obra “Juicio Final”  realizada en 1541 por encargo del papa Julio II para la pared frontal de la Capilla Sixtina, se atrevió a pintar un Jesucristo justiciero completamente desnudo que se presenta ante la Humanidad en sus últimos momentos.

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Como era de esperar, este atrevimiento artístico no fue comprendido por la Iglesia, que escandalizada hizo añadir paños de pureza que impidieran tan indigna visión. El autor de este encargo fue Daniele da Volterra que pasaría a la Historia del arte como el “braghettone” (pintacalzones).

Este es uno de los casos más conocidos pero la lista de autores incomprendidos en su época es incalculable.
Así encontramos a los artistas franceses del siglo XIX rechazados por los críticos conservadores del Salón de París, que se atrevieron a desafiar las normas academicistas con una pintura innovadora y revolucionaria que supuso el inicio de las Vanguardias.
Entre ellos estarían algunos de los considerados hoy en día genios de la pintura como Cezanne, Manet o Vicent Van Gogh, pintor que en vida no logró vender ni uno sólo de sus cuadros y que en la actualidad se cotizan en millones de dólares.

Los embajadores de Holbein

 
AUTOR: Hans Holbein el Joven
ESTILO: Renacimiento europeo
CRONOLOGÍA: 1533
TÉCNICA: óleo sobre lienzo
TEMA:
Nos encontramos ante uno de las pinturas más enigmáticas de la historia del arte conocida como “Los embajadores“,pintada por el alemán Hans Holbein el Joven pintada en 1533. Su complejo código visual y simbolismo la convierten en una obra maestra del Renacimiento europeo que no deja indiferente.
Hans Holbein, uno de los máximos exponentes de la pintura alemana del siglo XVI, se convirtió pronto en un gran retratista de claras influencias intalianizantes como vemos en la obra que presentamos.
Viajó por Europa conociendo el oficio y terminaría llegando a la corte inglesa por recomendación de Tomás Moro donde realizó algunas de sus mejores cuadros como el famoso retrato de Enrique VIII que puede verse actualmente en la National Portrait Gallery de Londres.
En este obra a simple vista podríamos decir que nos encontramos ante un retrato doble puesto que dos personajes miran directamente al espectador, algo muy novedoso para la época, colocados a ambos lados de una especie de mueble expositor.
Conocemos la identidad de los retratados.
Por una lado, a la izquierda se encuentra el embajador francés Jean de Dinteville mientras que a la derecha, su amigo Georges de Selve obispo de Lavaur que por aquel entonces era también embajador y estaba de visita en la corte inglesa. Pudiera parecer que la escena es la toma de posesión en el cargo del joven Dinteville que fue el que encargó la obra a Holbein para conmemorar el acontecimiento.
Se sabe que en aquellos días de 1533 todavía existía la esperanza en llegar a un acuerdo en las relaciones diplomáticas entre Francia, Inglaterra y el Vaticano, que poco después quedaron rotas con la excomunión de Enrique VIII y que provocaron la ruptura definitiva entre las iglesias anglicanas y romana.
SIMBOLISMO DE LA OBRA

Si observamos bien casi podemos intuir un profundo significado en los detalles que aparecen en el cuadro. Nada has sido colocado allí por casualidad.

Por ejemplo, en el centro se encuentran los estantes donde se apoyan nuestros protagonistas, y en ellos se exponen una serie de objetos diversos que incluyen un globo celeste y otro terráqueo, dos calendarios solares y algunos instrumentos astronómicos como el torquetum, además de un laud, un libro de himnos e incluso un libro de aritmética.
Todos estos elementos suponen una recopilación de las llamads Artes Liberales que desde la Edad Media se denominaron “Quadrivium”.
El estudio de estas artes incluye las ciencias matemáticas, la aritmética, la geometría, la astronomía y la música.
Es decir, ambos personajes están así relacionados con los conocimientos propios de los hombres libres del Renacimiento y reflejan su pertenencia a una minoría privilegiada y culta.
Pero es que además cada uno de estos objetos tienen una historia propia.
Así el laúd con una cuerda rota se ha interpretado como referencia a la división religiosa que sufría Europa en aquella época.
Los calendarios solares fijan la fecha (11 de abril) y la hora (10:30) y algunos investigadores la asocian a la fecha del Viernes Santo de ese año.
En cuanto a los libros impresos que Holbein pintó en la escena, destaca el libro de Himnos luterano sobre el que se apoya de Selve y que simbolizaría su postura ideológica basada en la doctrina luterana de justificación por la fe, no por las obras.
File:Ambassadors-lower-shelf.jpg

Incluso el suelo pintado bajo los pies de estos dos embajadores sigue un código intencionado. Así el mosaico imitando mármol de círculos concéntricos es una clara referencia al modelo de perspectiva renacentista y está basado en el pavimento real de la abadía de Westminster. Los personajes se colocan en el centro siguiendo la idea humanista y antropocéntrica tan de moda en la época del “hombre como centro del universo” propuesto por Leonardo da Vinci.

¿Por qué eligió Holbein el retrato de dos personajes?
Algunos estudios hablan de su intención de representar la dualidad humana.
Por una parte el “hombre de acción” en la figura de Dinteville que orgulloso sujeta su daga portando al cuello la medalla de la Orden de San Miguel que resaltan su origen francés. Por otra, el “hombre contemplativo”, en el retrato de Selve, que apoyando su brazo derecho sobre un libro de oraciones tiene una actitud más serena. 

¿Y qué representa ese objeto extraño que concentra todas las miradas bajo sus pies?

Esta extraña figura situado en la parte baja del cuadro ha intrigado durante mucho tiempo a los investigadores.

Podemos decir que toda la complejidad del lienzo se resume en esta desconcertante imagen que parece un cráneo deformado y desde luego, debe tener un significado.
A este tipo de composiciones se les denomina técnicamente como anamorfosis, es decir, una deformación intencionada de una imagen que sólo puede ser corregida mediante un efecto óptico como puede ser por ejemplo un espejo curvo.
Esta técnica innovadora obliga al espectador a situarse en una perspectiva concreta para poder ver la imagen correctamente, justo lo que quería el autor.
File:Holbein spoon trick.jpg

Si utilizamos este espejo curvo podremos descubrir una cráneo, símbolo inequívoco de la mortalidad y que podríamos suponer una metáfora de la propia muerte de los personajes. Es evidente su relación con la alegoría de la Vanitas, pensamiento muy frecuente en la Europa del siglo XVI.

Holbein parece decirnos:
“Nada escapa a la muerte que todo lo inhunda”  y esa sería la clave de la obra.
Y es cierto, ambos personajes a pesar de toda la grandeza y solemnidad con que se nos presentan siguen siendo mortales, al igual que el resto de la humanidad, y todo lo que han hecho en vida no tendrá ningún valor tras su muerte.
Al mirar esta obra, el espectador debe hacer un esfuerzo intelectual y no quedarse en la simple apariencia. Es lo que la crítica artística denomina  “el cuadro dentro del cuadro“.
Holbein nos propone ver lo invisible en lo visible, lo oculto entre los símbolos y nos incita a buscar la realidad en cada detalle.
OTROS EJEMPLOS DE ANAMORFOSIS
Esta técnica compleja fue descrita por Piero della Francesca en sus estudios de perspectiva y encontramos otros ejemplos a lo largo de la historia del arte y del cine.
Anamorfosis por Laurente, 1630
Retrato de Mae West. Salvador Dalí, 1937
Fuentes:

La muerte de Marat por J.L David

TITULO: La muerte de Marat
AUTOR: Jean-Louis David
ESTILO: Pintura neoclásica
CRONOLOGÍA: 1793
TÉCNICA: Óleo sobre lienzo
LUGAR: Museo del Louvre
TEMÁTICA
El 13 de julio de 1793 es asesinado Jean-Paul Marat, célebre escritor revolucionario francés, mientras se encontraba tomando un baño, algo muy habitual puesto que tenía una grave enfermedad de la piel que le causaba intensos dolores.
Durante los últimos meses de vida, Marat pasaba muchas horas intentando soportar el dolor tomando baños de agua fría y era allí donde trabajaba diariamente.
Su asesina fue la activista conocida como Charlotte Corday, que según cuentan consiguió acceder hasta él con la excusa de entregarle una lista de presuntos opositores a la patria, momento que aprovechó para matarlo.
File:Charlotte Corday.jpg
Charlotte Corday .Paul Jacques Aimé Baudry,1860.
COMENTARIO ARTÍSTICO
La última imagen que tenemos de este personaje viene marcada por el retrato idealizado que hizo su amigo y pintor neoclásico Jacques-Louis David. En la escena, su figura aparece inerte, pálida y recostada dentro de su bañera, sin signos de la enfermedad cutánea que sufría, justo en el momento de morir mientras entre sus manos todavía sujeta la pluma con la que acaba de terminar una última carta, quizás una nueva lista de enemigos de la revolución.
El pintor sigue un estilo simple en el tratado de las formas donde predomina el claroscuro con pocos elementos destacados sobre el fondo. La bañera, una caja de madera con la leyenda “A MARAT/DAVID/se l’an deux” y el cuerpo sin vida del protagonista del cuadro cuyos brazos caen a un lado de la bañera.
En primer plano destaca el rostro que mantiene una leve sonrisa en su labios y es la parte más iluminada del cuadro destacando en el espacio, mientras que el pecho donde se puede notar la leve herida del puñal, queda semioculto entre las sombras.David no representa una escena sangrieta, si no fuera por este detalle pensariamos que Marat está dormido.
El colorido tiene influencias de Carvaggio utilizando los tonos grises, verdes y azules en una gama muy oscura.
CONTEXTO DE LA OBRA
La muerte de Marat fue planificada a conciencia y supuso un duro golpe para el partido jacobino del que era miembro.Se había convertido en un fiel defensor e impulsor de la etapa más reaccionaria de la revolución: El Terror,y con ello se había ganado el odio de muchos enemigos dentro de Francia.
La imagen de un cadáver joven y bello como lo presentó David en su cuadro, no tenía mucho que ver con el personaje real porque sabemos que era un hombre de fuerte carácter, incluso violento, que utilizó sus escritos para condenar duramente a cualquiera que estuviera en contra de los ideales revolucionarios. 
Conocido por su afilada escritura, sus publicaciones en el periódico L´Ami du peuple, se convertían en sentencia de muerte y listas negras donde identificaba a los que él consideraba enemigos de la patria. Todos temían a Marat, sus palabras eran infalibles y muchos de ellos terminaba ajusticiados en la guillontina en poco tiempo.
Una de las acusaciones más famosas e injustas que realizó fue contra Lavoisier, considerado padre de la química moderna, que finalmente terminaría condenado a muerte.
File:David - Portrait of Monsieur Lavoisier and His Wife.jpg
Retrato del señor Lavoisier y su esposa. J-Louis David, 1788
En el desenlace de esta historia se mezclan los celos profesionales, la venganza y la lucha ideológica. 
Marat que había estudiado medicina e incluso ejerció la profesion durante un tiempo, realizó algunos experimentos sobre las propiedades curativas de la electricidad pero se sentía rechazado pora la Academia de las Ciencias de Francia por no haber publicado una de sus obras. Lavoisier era miembro de esta academia y también de la Fermé Generale, institución encargada de la recaudación de impuestos en Francia, que en aquellos tiempos revolucionarios no gozaba de buena fama.
La rivalidad entre ambos autores era públicamente conocida, y pronto el escritor jacobino comenzó a acusar al científico de enriquecerse a costa del pueblo y de intrigar contra la República. Para muchos, Lavoisier era un símbolo del antiguo régimen, representaba la antigua aristocracia acaparadora y terrateniente, es decir todo aquello por lo que había luchado la revolución y que era necesario destruir.
Incluso muerto Marat, las terribles acusaciones que hizo contra él terminaron llevándolo ante el patíbulo en 1794.
Según cuentan algunos textos, el tribunal que lo había juzgado declaró que:
“La República no necestia de sabios ni químicos, el curso de la justicia no debe parar”.Fue llevado a la Plaza de la Revolución junto a otros miembros de la Fermé Generale y su cuerpo fue arrojado a una fosa común. 
Sin embargo, la injusticia de su muerte no hizo olvidar su legado, las voces contra su ejecución se escucharon pronto como hiciera el matemático Lagrange, que con sus palabras resumía un sentimiento general… “se tardó solo un instante en cortarle la cabeza, y quizá no basten cien años para que surja otra igual”.
Pero los excesos cometidos durante la etapa de El Terror pronto condenaron al gobierno y a sus defensores al fracaso haciendo que muchos de ellos terminaran pasando por la guillotina. 
Quizás la muerte de Lavoisier pudo haberse evitado pero se ha convertido en el peor ejemplo de la irracionalidad política.

Fuente: http://www.sinc.es /http://www.publico.es /Imágenes: Wikipedia Creative Commons

Desnudo rojo de A. Modigliani

TITULO: Desnudo acostado
AUTOR: Amadeo Modigliani
ESTILO: Vanguardias. Escuela de París
CRONOLOGÍA: 1917
MATERIALES: Óleo sobre lienzo

COMENTARIO ARTÍSTICO

Modigliani, pintor y escultor italiano fue el representante de los artistas bohemios del principios del siglo XX, recibió influencias de las corrientes estilísticas del París de la época como el Fauvismo, el Expresionismo o el Cubismo, pero su estilo es inconfundible y personal, mezcla de las formas modernistas y manieristas.

“Lo que busco no es lo real ni irreal, sino más bien el inconsciente, el misterio de lo instintivo en la raza humana”, declaró el pintor.

Influído por la concepción escénica de Paul Cezanne donde todo se reduce a varios objetos sobre fondo plano y fuerte cromatismo, Modigliani limitó su obra pictórica a dos temas principalmente:  el retrato y el desnudo femenino, como éste donde predominan las formas alargadas y estilizadas. La tradición del desnudo femenino se remontaba a la época clásica y renancentistas, sobre todo en Italia de donde es originario el artista, pero Modigliani consigue revitalizar el género.

Este tipo de desnudos marca su trabajo durante 1916-1917 por sugerencia de su marchante Zborowski que pensaba sería del gusto de la burguesía francesa, aunque no fue así porque curiosamente la primera exposición sobre su obra con esta temática tuvo que cerrarse, ante la crítica de los escandalizados espectadores, dos horas después de su inaguración.
Nos presenta los cuerpos de frente o recostados, en un primer plano donde resaltan las líneas onduladas. Son mujeres de formas esbeltas,  cuellos alargados y rostros melancólicos, con ojos en la mayoría de los casos inexpresivos. El modelado aquí tiene una gran sensualidad pero dando un aspecto idealizado.

Las líneas marcan los contornos y los planos de color se superponen, sin buscar la perspectiva artificial.En este caso el rojo, color fetiche del artista, fue utilizado como fondo absoluto.

Como en otras obras de retrato, los rostro no aportan individualidad, no busca la expresividad sino las plasticidad de las formas. En este caso con cierta influencia de las máscaras africanas en la geometrización de las formas, los ojos almendrados y nariz rectilínea que ya había trabajado en su anterior obra escultórica.

Podemos ver una reminiscencia de clásicos como los desnudos de Boticelli o Giorgione, aunque en este caso se prescinde de todo elemento decorativo ante el cuerpo rotundo de la mujer.

Tomó como modelo a sus amantes: la escritora y poeta británica Beatrice Hastings, que se suicidó a los 43 años, y Jeanne Hébuterne, a quien llegó a retratar en 25 ocasiones.

Otras versiones del mismo tema serían:

Desnudo recostado (1919)

Desnudo acostado (sobre el lado izquierdo) 1917

Nu assis sur un divan (La Belle Romaine) 197

CURIOSIDADES

El Desnudo acostado (sobre el lado izquierdo) fue vendido en 2003 a un coleccionista anónimo por 22 millones de euros, mientras que La Belle Romaine, considerada por los críticos uno de los mejores desnudos de la historia del Arte, lo hizo por 49 millones en 2010

Fuentes: http://www.educathyssen.org/www.cultura.elpais.com

Baile del Moulin de la Galette

File:Pierre-Auguste Renoir, Le Moulin de la Galette.jpg
AUTOR: Pierre Auguste Renoir
CRONOLOGÍA: 1876
ESTILO: Impresionismo
TÉCNICA: Óleo sobre lienzo

TEMA:
Representa una escena al aire libre en un patio de la Galette en el barrio parisino de Montmartre, durante un domingo primaveral o veraniego.Este lugar era muy frecuentado por jóvenes artistas en busca de diversión e inspiración. Estamos por tanto ante un escenario real  donde incluso aparecen retratados algunos amigos personales del pintor (sentados a la derecha del cuadro). Podemos identificar a la pareja que está bailando a la izquierda, son Margot (su modelo preferida) y el pintor cubano Solares, así como a las jóvenes del centro que serían las hermanas Estelle y Jeanne, ambas modelos también del pintor.

El resto de la escena llena de movimiento, se consigue con personajes anónimos que bailan, ríen y conversan. La alegría de vivir y la inocencia de la escena queda completada con esa niña del ángulo inferior izquierdo.

COMENTARIO ARTÍSTICO

La escena tiene dos zonas. En un primer plano en el centro aparece un grupo de jóvenes relajadamente charlando, nuestra mirada se centra en el rostro de las dos jóvenes que sentadas se dan la vuelta hacia el espectador. En ella confluyen las dos diagonales que podemos ver en la escena, pero se mantiene el equlibrio de las formas por el resto de la composición donde vemos otros personaje en bailando en la pista, de pie o sentadas.No hay horizonte y todo aparece abigarrado y saturado de manchas de color.

Es una obra muy estudiada que seguramente no se pintó directamente al aire libre sino en el estudio del artista, pero intenta imitar la realidad sobre todo en el tratamiento de los efectos de luz que parece filtrarse a través de las hojas de los árboles que cubren el patio, llenando de toques blancos y azulados todos los elementos de la escena. No existe un foco lumínico.

Galette1
Sin embargo, si nos fijamos detenidamente vemos encendidas ya las lámparas de gas, esto da la sensación que estaría anocheciendo y serían los últimos rayos del día.

La pincelada de Renoir es suelta, sin dibujo previo y cargada de un vibrante colorido. Sin embargo, según los críticos el realismo que Renoir pretendía representar en ésta obra queda reducido por el formalismo y el estudio de la composición. El escenario y la luminosidad están idealizadas, y los personajes aparecen en un ambiente demasiado amable que no coincide con los conflictos sociales de su época.

Ver obras de Renoir

Fuentes: http://www.cv.uoc.edu

El Matrimonio Arnolfini

https://i0.wp.com/upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/3/33/Van_Eyck_-_Arnolfini_Portrait.jpg/438px-Van_Eyck_-_Arnolfini_Portrait.jpg
AUTOR: Jan Van Eyck (1390-1441)

CRONOLOGÍA: 1434
ESTILO: Pintura flamenca
TÉCNICA: Óleo sobre tabla
TEMA:
Representa el retrato del Matrinonio Arnolfini formado por Juan de Arnolfini y Juana de Cenani, ambos burgueses de Lucca.Es una escena de interior, muy frecuente en la pintura flamenca.
Los esposos son representados en el momento de contraer matrimonio dentro de una casa burguesa de la época con una alcoba al fondo.
Se considera la representación alegórica del casamiento, la esposa parece estar en cinta y cada uno de los elementos que Van Eyck incluye en la escena  pueden interpretarse como símbolos del hogar y la fidelidad (como el perrito a los pies de la pareja o los zuecos)

COMENTARIO ARTÍSTICO
La obra es bastante compleja y el autor realiza un estudio profundo de los personajes y los objetos.
Jan Van Eyck se presenta como espectador del momento dando testimonio del mismo y se autorretrata en el espejo central al fondo de la habitación. Esto era algo poco habitual en su época y demuestra un cambio de mentalidad que valora desde entonces al propio artista que deja de ser un artesano.
Allí mismo además escribe “Joanes Eyck fuit hic” (J.Eyck estuvo aquí) con lo que aprovecha para firmar el cuadro.

Las líneas compositivas se centran en las manos de los cónyuges y sobre ellos al fondo, aparece un espejo. De esta forma el pintor consigue dar una perspectiva lineal al cuadro y se ayuda del tratamiento del suelo para aumentar esa profundidad en la escena.
La pincelada es muy lineal, con gran detallismo de elementos como el pequeño perro a los pies de la dama y en los ropajes que destacan por su virtuosismo. Se ha llamado a este tipo de técnica “Realismo sensorial” donde los objetos son represenado con gran calidad artística.
El tratamiento de la luz es brillante y procede del ventanal izquierdo y del frente. La lámpara no tiene una función real sino simbólica porque con sólo una vela encendida representa la fe en Jesucrito, además colocada sobre las cabezas de los personajes parece bendecir la unión matrimonial.
Todo el cuadro está bañado de esa luz conseguida mediante la pintura al óleo. El artista logra transmitir la sensación de espacio y el aire queda capturado entre las figuras.
Fuentes: http://www.wga.hu/ ww.louvre.fr/