Santa Sofía de Constantinopla

Obra: Iglesia de Santa Sofía (Hagia Sofia). Constantinopla
Estilo: Arte Bizantino
Cronología: 532 al 537
Autores: Antemio de Tralles (plano), Isidoro de Mileto (ingeniero) e Isidoro el Joven (constructor de la cúpula de 562)
Materiales: mármol polícromo, mosaico, mampostería.

Comentario artístico

Considerada obra cumbre de la arquitectura medieval, fue construída en honor del emperador Justiniano y convertida en el centro ceremonial y político del Imperio bizantino.

En el mismo lugar existieron con anterioridad dos iglesias, una de época de Constantino destruída por un incendio en el 360, y otra en época de Teodosio II de cinco naves y  techumbre de madera que también fue destruída durante los disturbios religiosos sufridos en el año 532 durante la llamada revuelta de Niká.

La destrucción de ésta última, fue aprovechada por Justiniano para reconstruirla como una fastuosa iglesia palatina. La nueva obra quedaría terminada en apenas cinco años y  consagrada el 26 de diciembre del año 537.

Influencias estilísticas

La arquitectura de Santa Sofía une de manera magistral los avances técnicos y estilísticos de época romana con la influencia de las construcciones orientales, que podemos ver reflejada en la organización de su planta.

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Encontramos una planta basilical de tres naves, como se usaba en los modelos occidentales, con un nártex en la entrada cubierto con bóveda de aristas  y un ábisde semicircular en la cabecera, pero inscrita dentro de una cruz griega tan frecuente en el mundo oriental. La centralización del espacio se completa definitivamente con una enorme cúpula que le da su monumentalidad característica.

Planta de Santa Sofía.

La cúpula: centro y origen de todo

La cúpula que podemos ver en la actualidad no es la primera que se realizó puesto que la iglesia sufriría los destrozos de varios terremotos sucesivos como los del 553 y el 557.

Fue necesario reconstruirla en el 562  por Isidoro el Joven, sobrino de Isidoro de Mileto, que marcaría definitivamente la obra aligerando su estructura con el uso de materiales más ligeros, como el ladrillo y el mortero,  y una compleja estructura de ingeniería.

La enorme cúpula, de unos 55 metros de altura y 33 m de diametro, suponía un reto para cualquier arquitecto puesto que había que contrarrestar las fuerzas de empuje  que ejercía la estructura sin poner en peligro el resto de la construcción.

Isidoro de Mileto ideó entonces una ingeniosa forma de trasladar estos empujes hasta el suelo gracias a la sucesión de medias cúpulas (exedras) visibles desde el exterior,  y unos gruesos muros de mampostería.

La funcionalidad de esas exedras no sólo estaría en lograr que la cúpula resistiera en pie sino que además ayudan a marcan el eje longitudinal del espacio. Así las dispuso, una a la cabecera y otra a los pies, añadiendole dos exedras más pequeñas a ambos lados como un conjunto de soportes sucesivos que se ven afianzados por cuatro grandes pilares, arcos y contrafuertes exteriores.

Además la nueva estructura era más ligera gracias a la eliminación del tambor que fue sustituído por pequeños ventanales en la base de la bóveda, Esta novedosa aportación daba una luminosidad nunca antes conseguida en el interior de una iglesia convirtiendo el espacio en un “anillo de luz” sobre el que parece flotar la bóveda.

El interior de la nave central

Como se ha comentado antes, la luminosidad del espacio es uno de los logros más destacados de Santa Sofía.

A pesar de su enorme cúpula, que domina todo interior de la iglesia imitando el modelo romano del Panteón de Agripa en Roma, el espacio parece amplio y abierto aligerado gracias a esos pequeños ventanales ingeniosamente dispuestos.

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Con forma de cúpula gallonada, con 40 nervios y 40 plementos curvos, la estructura está apoyada sobre cuatro pechinas decoradas con mosaicos con la representación de ángeles. Esta solución novedosa le da armonía al conjunto y permite una transición más suave desde la forma circular a la planta cuadrada de la nave central.

El uso de las pechinas se difundió a partir de entonces en el resto de obras bizantinas influyendo de manera decisiva en el arte Románico, y de ahí hasta el Renacimiento.

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Como elementos constructivos se usaron columnas, reutilizadas de obras anteriores como se hacía en época romana, a las que se le añade un capitel de estilo corintio con cimacio en la parte superior. Trabajados a trépano con una decoración de hojas de acanto, estos capiteles conseguían elevan los arcos y con ello la altura de la nave central.

Sobre las naves laterales se añade un piso superior a modo de galeria, el triforio en época románica, cubierto con una techumbre de madera donde se alternan arcos de medio punto y columnas. Desde esta lugar abierto a la nave central, la emperatriz podría asistir a misa sin ser vista por los súbditos.

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En cuanto a la decoración, las nave se llenaron de mosaicos de iconografía cristiana y los suelos se cubrieron con pavimentos policromados de mármol traídos desde  los confines del imperioo como Anatolia, Siria o Éfessos.

El mosaico de estilo bizantino incluía el uso de cristales, vidrios policromados, plata y oro. El  fondo dorado de las composicionesen aumentaba el efecto lumínico y junto a ello, el pórfido verde, el basalto de las columnas y el pavimento de piezas geométricas,  conseguían disminuir la sensación de pesadez de la estructura. Todo ello creando un conjunto intencionadamente bello y suntuoso que reflejaba el poder imperial.

La iconografía utilizada en Santa Sofia serviría de modelo de inspiración al resto de iglesias desde entonces.

Los temas principales fueron la Deesis, Jesucristo y la Virgen con Niño o el Pantócrator, además de incluir el modelo de “donante” con la representación de las figuras del propio Justiniano, la emperatriz Irene o el gobernante Juan Commeno II.

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Mosaico Komnenus by willow wilcox fox

Actualmente, de aquellos mosaicos originales a penas quedan restos y se han perdido los dedicados a la Virgen con el niño situado en el altar o el Pantócrator de la cúpula pero una distribución similar se conserva en numerosas iglesias de la época, por lo que podemos hacernos una idea de cómo eran.

Mosaico de la Deesis (siglo XIII). Santa Sofía de Constantinopla

Exterior de Santa Sofía

Lo más llamativo de la arquitectura de Santa Sofía son los volúmenes exteriores.

En ellos destaca la disposición de las numerosas cúpulas, que se distribuyen de forma escalonada para trasladar el peso de la bóveda principal hasta la base del muro, y los enormes contrafuertes que tenían que ser lo suficientemente gruesos como para sostener los empujes laterales de los arco internos.

Estos elementos hacen perder ligereza a la estructura exterior pero permiten la ampliación del espacio interior de la iglesia.

Los muros fueron cubietos de estuco rojizo muy similar al que podemos ver actualmente.

Contexto histórico de la obra

Santa Sofía fue ideada por Justiano I el Grande, emperador del Imperio Romano de Oriente desde el año 527, que durante su reinado extendió las fronteras de Bizancio en un ambicioso proyecto que intentaba  restaurar no solo los territorios sino también la cultura de la Antigua Roma.

Fue la mayor iglesia catedral construída en el Imperio Romano de Oriente y mantuvo su grandeza durante siglos, siendo la sede donde eran coronados los emperadores.

Transformada en mezquita tras la conquista de Constantinopla por los turcos otomanos en 1453, inició una nueva fase constructiva gracias a la aportación del gran arquitecto turco Sinam.

sta sofiaEs entonces cuando se añadieron los cuatro minaretes, que siguen en pie hoy en día, y se remodeló el interior de la nave para albergar el mihrab, un mimbar e incluso una madrasa, esta última desaparecida durante el siglo XVII.

Se incorporaron además unos enormes medallones con caligrafía árabe y se cubrieron de cal los antinguos mosaicos bizantinos, que no fueron redescubiertos hasta los años 30.

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Santa Sofía funcionó como mezquita hasta 1935 cuando el padre de la república turca, Atatürk , decide convertirla en museo siendo desde entonces uno de las monumentos más visitados del mundo.

Fuentes: www. ayasofyamuzesi.gov.tr / http://www.hagiasophia.com/

Imagenes de portada: Creative Commons/  Interior Santa Sofia by Agata Skowonek

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