Paul Gaugin

PAUL GAUGIN (1848-1943)

ESTILO: Post-impresionista del siglo XIX.

Pintor y escultor francés que desde joven comenzó a experimentar gran interés por la pintura.
Se formó bajo la influencia de Cézanne, gracias al cual participaría en la Exposición impresionista de 1880 y del que adquiere su preocupación por el arte abstracto.
Se convierte además en un gran coleccionista de obras entre las que se incluyen pinturas de Manet, Pizarro y Monet.
En 1886, se trasladó a la Bretaña francesa donde las formas de vida eran más tradicionales, lejos del bullicio de París. En esta ciudad había conocido a
Van Gogh del que recibe su estilo impulsivo y su fuerte cromatismo. Durante un tiempo convivieron en Arlés, pero sus carácteres eran demasiado fuertes y terminan separándose después del famoso incidente de la oreja.

Gaugin sigue buscando una vida más auténtica, pura y en armonía con la naturaleza decide alejarse de lo banal que le resulta la sociedad occidental. Por este motivo abandona Francia para instalarse definitivamente en la Polinesia. Llega a Tahití en 1891 donde entró en contacto con el estilo de vida nativa, a punto de ser destruída por el colonialismo.

OBRA ARTÍSTICA
En su obra destacan dos etapas: la bretona (Francia) y la polinesia (en Tahití).
Su pintura destaca por el uso de colores planos y una temática original que busca el carácter primitivo y lejos de artificios de la estética contemporánea. Esta forma de trabajar lo convierte en revolucionario del arte occidental de su época aunque en vida no gozó del suficiente reconocimiento

ETAPA BRETONA

En Bretaña realiza sus primeras obras de estilo primitivo que busca simplificar la realidad. Su técnica principal es el uso de manchas de color intenso delimitadas por contornos más oscuros. Gaugin consigue eliminar todo lo artificial buscando la esencia y lo sintético a través de la simplificación de las formas.
La temática principal de este periodo es de carácter religioso, destacando sobre todo las escenas de campesinos bretones vestidos con sus ropas típicas junto a pasajes bíblicos.
Entre sus obras maestras de esta etapa encontramos:

Visión después del sermón:Jacob luchando contra un ángel (1888)
En esta obra sorprende el uso del color que impregna todo el fondo del cuadro con un inteso rojo, así como la disposición de las figuras de las mujeres vestidas al modo bretón. Si nos fijamos, la perspectiva está muy forzada, apareciendo incluso en el lado izquierdo ua imagen cortada (al estilo de la fotografía de la época) algo muy innovador, mientras que el resto de las formas aparecen apenas esbozadas.
El Cristo amarillo (1889)
Esta obra estaba inspirada en una talla del siglo XVII pero reinventada gracias al colorido brillante que utilizó el artista, sigue la técnica denominada “cloisonne” que se utiliza en la composicion de vidrieras desde la Edad Media. En ella las piezas de color quedan delimitadas por una gruesa capa de metal fundido, que en la pintura es sustituída por un grueso trazo de color negro.
Gaugin realizaría otra versión del cuadro incluyendo su autorretrato de mirada penetrante.
Retrato del artista con Cristo amarillo
ETAPA POLINESA

Gauguin realizó su primer viaje a Tahití en 1891 enfermo de sífilis y con 43 años , esto le marcaría el resto de su vida finalmente decide trasladarse allí abandonando su patria en busca de un sueño, el Paraíso terrenal”. En realidad, la Polinesía francesa no era lo que había imaginado. La colonización estaba destruyendo el mundo nativo, sus costumbres y sus creencias, pero es aquí donde Gaugin consigue desarrollar el estilo plenamente colorista y primitivo que le caracteriza.

Impresionado por la naturaleza de la región y su estilo de vida sin artificios, sus cuadros se llenan de colorido para recrear las escenas de indígenas viviendo estrechamente con la naturaleza. Su obra siempre tuvieron un fuerte simbolismo pero es ahora cuando cobra gran fuerza expresiva, trabajada mediante el color y el volumen abandonando toda preocupación por la representación de la luz y las sombras que tuvieron gran influencia en los faovistas franceses.

En estos cuadros la perspectiva parece forzada y las formas se agrandan y simplifican dando lugar a una apariencia casi geométrica.

Destacan de esta en la Polinesia francesa destacan sus obras:

Mujeres de Tahití (1891)

Paul Gauguin:Nafea Faa Ipoipo

Nafea Faaipoipo (1892)
Paul Gauguin: Manao tupapau

Manao tupapau (1892)

En su última etapa en las islas Marquesas, Gaugin trabajó bajo la influencia de la escultura típica polinesa que se estaba perdiendo por influencia occidental. Así lo manifestaba el artista:

 “Este arte ha desaparecido por culpa de los misioneros, que han considerado que esculpir, decorar, era fetichismo, ofender al Dios de los cristianos”

Su intención era recuperar la tradición figurativa de la región y revalorizar este tipo de representaciones mitológicas tan alejadas de la estética europea. Su defensa del mundo nativo le ganó críticas entre sus contemporáneos pero influye decisivamente en otros artistas como los expresionistas alemanes y Matisse.

Colección de obras

Ver obra completa de Paul Gaugin

Fuente. www.musee-orsay.fr/www.paul-gauguin.net