La cerámica Nasca: el enigma del desierto

La cultura Nasca se desarrolló en la zona más árida del la región del Perú desde el siglo I d.C hasta mediados del siglo VI y es un buen ejemplo de como una civilización puede llegar a crear objetos de gran belleza sin apenas recursos.
Este es el caso de su cerámica considerada por los investigadores una de las mejores producidas en América del Sur por la calidad de su técnica y la variedad de sus colores.
Para conseguirla combinaron distintos tipos de arcillas de la zona que luego molían en partículas muy finas mezcladas con agua y resina de plantas locales como el cactus.
La técnica fue desarrollada anteriormente por otras culturas como la de Paracas pero es durante el periodo Nasca cuando consiguió el máximo esplendor.
ETAPAS Y CRONOLOGÍA
Según el investigador Menzel existen unas 9 fases relacionadas con la evolución técnica que presentan las piezas siendo la clasificación más utilizadas hoy en día.
  • Nasca 1 coincide con el inicio del estilo propiamente nasca
  • Nasca 2-3-4 daría lugar a una cerámica más austera llamada “Nasca Monumental
  • Nasca 5 donde predominan las figuras sobre fondo blanco
  • Nasca 6-7 sería el periodo Nasca Prolífero o Chanca caracterizado por el “horror vacui” y una decoración delicada.
  • Nasca 8 recibe influencia de la zona de Ayacucho (en el interior) y con la costa central predominando las vasijas de “cabezas trofeo”
  • Nasca 9 sería la última etapa y ya no es propiamente una cerámica nasca por influencia de la cultura Huari que se impondrá en toda esta región

Pero también se han hecho otras interpretaciones admitida por la crítica, hablando entonces de 5 fases cronológicas:

  • Protonazca (200-100 a. C.) con reminiscencia de la cultura de Paracas anterior a ella.
  • Nazca temprano (100 a. C.-200 d. C.)
  • Nazca medio (200-300 d. C.) donde predominan los diseños estilizados y simbólicos
  • Nazca tardío (300-600 d. C.) sería el periodo más destacado donde la cerámica adquiere una complejidad decorativa notable
  • Nazca final (600-700 d. C.) cuando la cerámica pierde calidad en el trabajo decorativo

La duración de alguna de las fases demostraría que este tipo de trabajos tuvo gran importancia y confirmarían la existencia de artistas especializados en su producción.

LA TÉCNICA

Las vasijas se realizaban con el modelado mediante enrollamiento a partir de una base convexa a la que se añadían posteriormente elementos como pitorros o asas y adornos. Además se hacía un pulido de las piezas para darle un acabado brillante y una consistencia delicada que es uno de sus características más valiosas diferenciándola de otras cerámicas preincas.

El color se consigue de tintes vegetales y minerales y adquiere su máxima expresión durante los siglo III-IV d.C durante el Nasca Medio.

Es una pintura plana sin tonalidades, el artista no busca el realismo en su aplicación sino la belleza del efecto cromático que produce aplicandolo de forma contrastada.

Para aplicarla se hacía un diseño preliminar en negro delimitando las figuras con un pincel para luego se aplicar el color tanto en el interior como en el exterior de las piezas antes de la cocción. Predominan los tonos rojos, marrones, blancos e incluso amarillo que en unas primeras etapas se hacen sobre fondos oscuros y posteriormente, sobre fondos más claros.

Los diseños llegaron a ser muy complejos y evolucionaron desde las simples marcar en bandas  horizontales adaptadas a las formas de la vasijas a  otros donde puede apreciarse un tema principal que en ocasiones no tienen un patrón fijo. Es el estilo “horror vacui” que combina elementos zoomórficos, vegetales y antropomórficos.

TIPOS DE VASIJAS

Las formas de las piezas son muy variadas pero dominan las de tipo globular con picos cilíndricos unidos por una especie de asa puente muy característico y sobre todo las que representan formas vegetales (maíz, yuca) animales (pájaros, monos) y seres humanos combinados con dibujos estilizados.
Así encontramos pintados arañas, peces y loros junto a líneas sinuosas de extraño significado que recuerdan los modelos de las Lineas de Nasca e incluso vasijas con figuras fantásticas, mitad animal y mitad humano. No se trata de escenas narrativas sino que las formas aparecen aisladas y distorsionadas adaptándose al volumen de la pieza.
Una de las vasijas más llamativas es la denominada “orca asesina” o ballena que los investigadores relacionan con una deidad marina y de la que se han encontrado varios modelos.

Este ser dios-monstruo marino tenía aletas de tiburón en la cabeza, dientes afilados y piernas humanas

by Simon Burchell

Vasija periodo Nasca temprano

En el caso de las figuras humanas pueden decorar la pieza en escenas de caza o guerra pero es frecuente que sea la misma pieza la que adquiera la forma antropomorfa, aparecen campesinos, pescadores y sobre todo de las llamadas “cabezas cortadas”, especie de trofeos que se hicieron muy populares entre los nascas.

ImagenVasija antropomorfa, estilo Nasca. Museo de América  (Madrid)

Figura de chamán con cabeza cortada

Los nasca practicaron la decapitación ritual y conservaban esas “cabezas-trofeo” como ofrendas funerarias en los enterramientos de personajes poderoso, quizás chamanes, pero también eran frecuente en ceremonias religiosas de sacrificios humanos. Este término fue acuñado por el arqueólog Max Uhle en 1901 tras los hallazgos en la región de Ica.

Entre las temáticas más frecuentes estaría el “huaco“, es decir una pieza sagrada que suele coincidir con la representación de una figura humana con rostro muy expresivo de ojos almendrados y nariz abierta o del gato moteado identificado con el dios Pachacámac, la deidad más poderosa para los nasca. Se cree que por la profusión decorativa de estas vasijas y la complejidad de los diseños no tuvieron una función doméstica sino que fueron utilizadas en importantes rituales religiosos.

Cerámica huaco

FUNCIÓN DE LA CERÁMICA NASCA

Hasta la fecha la mayoría de las vasijas con valor decorativo se han hallado en enterramientos como parte del ajuar funerario del difunto. Las piezas se colocaban junto a la momia para que le sirvieran en la otra vida y por eso representan elementos comunes de la iconografía nasca.

Pero también crearon con cerámica instrumentos musicales como los expuestos en el Museo Regional de Ica que incluyen trompetas, ocarinas o tambores. La música era muy importante para las culturas preincas y la variedad de instrumentos lo confirma.

015-corneta-c-un-dios-zoom01-33prCorneta. Museo Regional de Ica (Perú)

005-tambor-grande-zoom03-33prTambor decorado con pájaros. Museo Regional de Ica (Perú)

Finalmente decir que la cerámica puede entenderse como un medio de expresión y comunicación en sí mismo, algo así como un lenguaje, y considerando que los nasca no dejaron testimonios escritos es a través de estas creaciones como podemos entender algo más de su complejo mundo social y sagrado.

Fuentes: http://www.uam.es /www.tiwanakuarcheo.net/ http://www.am-sur.com/ http://www.red.antropologiadelcuerpo.com