Arquitectura en la Antigua Mesopotamia

 
Uno de los primeros ejemplos de arquitectura que tenemos de la Antigüedad es aquella que se realizó en los territorios que los griegos llamaron Mesopotamia, “la tierra entre ríos” a orillas del Trigis y Éufrates, considerada cuna de la civilización donde surgieron por primera vez  la agricultura y los documentos escritos.
En esta árida región de Oriente Próximo, donde los materiales constructivos eran escasos y la piedra es prácticamente inexistente, los arquitectos se vieron forzados a utilizar otros alternativas constructivas. En este caso usaron la arcilla cocida, el adobe y los ladrillos esmaltados sobre todo como elemento decorativo.
Sin embargo, gracias a la ligereza de estos materiales, surgieron formas arquitectónicas nuevas como los arcos sustentantes y las bóvedas de cañon que luego fueron utilizadas por otras culturas mediterráneas e imitada incluso por los romanos.

Además de estas innovaciones, otro aspecto original de la arquitectura mesopotámica fue la aparición de una evidente planificación urbanística, sobre todo en época babilonia, que podemos constatar no sólo en la organización de sus ciudades en forma de damero sino también en la aparición de jardínes y palacios. A ello se unen las obras de ingeniería como muros de contención y canalizaciones de ríos que permitieron el desarrollo de una próspera agricultura en toda la región.

Entre las formas arquitectónicas mas singulares de Mesopotamia estarían:
 
EL ZIGURAT
Zigurat de Ur, Sumeria. Finales del III milenio a.C
 
El término proviene del verbo acadio “zaqqaru” que significa “ser alto” y evidentemente está muy relacionadoa con la altura que llegaron a alcanzar algunas de estas edificaciones, que se convirtieron en un referente visual en un paisaje árido y poco montañoso de la región.
Los zigurat son templos de planta cuadrada formado por terrazas escalonadas superpuestas hechas de ladrillos de adobe, de ahí la escasez de restos que han llegado a nuestros días. Serían edificios macizos, al contrario de lo que pudiera parecer,  sin habitaciones interiores como hay en otros edificios religiosos, mientras que en el exterior se decoran con ladrillo cocido o vidriado que sirven para reforzar la estructura.
En ellos destaca una gran escalera principal que lleva hasta la cima, donde supuestamente habría un espacio cuadrangular tipo santuario, que según los especialistas pudieron servir de observatorio astronómico. 
Algunos investigadores creen que fueron lugares para comunicarse con los dioses celestiales, algo así como puentes entre el mundo terrenal y el de los dioses, de ahí la escalinata o que recuerdan los mitos de la Creación del mundo sumerio.No es de extrañar, puesto que los mesopotámicos tuvieron un profundo conocimiento del cielo como demuestran las evidencias escritas aunque ninguno de ellas nos aclara el verdadero significado de estos zigurat.
Sello donde puede verse un zigurat
Por lo que sabemos, estos templos fueron centros económicos y administrativos de las ciudades-estado que controlaban las tierras de cultivo y las obras de ingeniería así como el trabajo campesino. En ellos se realizaban ofrendas y se consideraban residencia de los dioses, por ello una de las obligaciones de los reyes sumerios era su cuidado y restauración.
Se han encontrado numerosos ladrillos con la marca de reyes como el de Ur- Nammu rey de Ur, a finales del III milenio a.C.
Este rey fue el contructor del famoso zigurat de Ur, uno de los mejor conservados hasta la fecha, construído en honor de la diosa lunar Nannar y que contaba con 62 metros de lado y tres pisos de altura. Otros ejemplos los encontramos en las ciudades de Nippur y Uruk, pero hubo numerosos zigurat a lo largo de toda esta zona.
Distribución de las ciudades-estado en Mesopotamia
Muchas de estas edificaciones fueron abandonadas con el paso del tiempo y sus restos reutilizados en otras construcciones, pero la importancia que tuvieron en su época podemos verla reflejada incluso en el texto sagrado de la Biblia, donde se hace una referencia clara a este tipo de estructuras escalonadas cuando se nombra la Torre de Babel. Según los datos tendría unos 91 metros de altura y estaría describiendo el zigurat dedicado al dios Marduk que se encontraba situado en Babilonia y conocido como templo de la creación del Cielo y la Tierra.
 
El historiador griego Herodóto en el siglo V a.C, escribió sobre este edificio:

El templo de Bel,el Zeus de Babilonia (…) todavía estaba en existencia en el tiempo. Cuenta con una torre central sólida, una plaza del estadio con una segunda erigida en la parte superior de la misma y luego una tercera, y así sucesivamente hasta ocho. Las ocho torres se pueden subir por un camino en espiral corriendo por el exterior, y a la mitad del camino hay asientos para los que hacen el ascenso a descansar. En la cima de la torre más alta se encuentra un gan templo con una multa sofa grande en él, ricamente cubierto y una mesa de oro junto a él. El santuario contiene ninguna imagen, ni nadie pasa la noche allí salvo una mujr de Babilonia, completamente solo, el que puede ser que el dios ha elegido. Los caldeos también dicen, aunque yo no les creo que el dios entra en el templo en persona y que tenga su resposo en la cama” (Herodoto. Historias 1, 181 a 2)

File:Pieter Bruegel the Elder - The Tower of Babel (Vienna) - Google Art Project - edited.jpgLOS PALACIOS

En Mesopotamia comenzó a construirse este tipo de edificaciones con el desarrollo de los distintos imperios que se sucedieron en el tiempo, entre ellos el asirio, el babilonio y el persa.

Eran una especie de palacio-fortaleza muy complejos, compuestos de numerosas salas y habitaciones tanto para la familia real y los funcionarios, como para el almacenaje, todas ellas intercontectados a modo de laberinto en torno a patios, jardines y terrazas rodeada de fuertes muros.

Uno de los más espectaculares palacios fue el de Sargón II en Khorsabad (s.VIII a.C)  decorado con marfiles y maderas de cedro.

Palacio de Khorsabad.www.historiayarqueologia.com

El espacio más importante y destacado de los palacios era la apadana o sala de audiencias , una habitación hipóstila con columnas de gran tamaño como encontramos en la ciudad de Persépolis.

Iniciada por Darío y terminada por Jerjes, esta sala tendría 112.000 metros cuadrados de amplitud y contiene 72 columnas exentas de 20 metros de altura colocadas sobre una enorme plataforma que lo preservarba de la humedad del terreno.

Apadana del palacio de Persépolis

Ver: Plano del Palacio de Persépolis

MURALLAS Y PUERTAS MONUMENTALES

Todas las ciudades mesopotámicas tenían imponentes murallas defensivas que garantizaban la seguridad en tiempos de guerra, muy numerosa entre las distintas ciudades-estado, y cuyo máximo ejemplo lo tenemos en las murallas de Nínive desgraciadamente hoy en día muy reconstruídas.

En ellas se abrían monumentales puertas de acceso que tenían un significado mágico-religioso porque diferenciaban el espacio sagrado (dentro de ciudad) con el espacio profano (fuera de la ciudad) y construídas también de ladrillos de adobe. Se cubrían con relieves de vidrio policromados de plantas y animales propios de la iconografía oriental como los toros alados llamados “lamassu” y leones.

Al colocarse a ambos lados de las puertas como simbolo de divinidad, protegían a quienes las cruzaban.Un magnífico modelo son las puertas de Ishtar (Museo de Pérgamo, Berlín).

Puertas de Ishtar. siglo VI a.C (Museo de Pérgamo, Berlín)

Fuentes: http://www.uned.es/www.mesopotamia.lib.uchicago.edu/www.historiayarqueologia.com

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